Resumen:
Más allá de las páginas que lo componen, este libro es un campo fértil de ideas, un encuentro entre
el saber académico y la sabiduría de la tierra. Soberanía Alimentaria y Desarrollo Agropecuario y
Forestal Sostenible III no es solo un registro de investigaciones; es un testimonio vivo del esfuerzo
colectivo por reimaginar y reconstruir nuestros sistemas alimentarios, desde las raíces más
profundas hasta la mesa de cada familia. La imagen de la portada, que captura con acierto el espíritu
de esta obra, fue gentilmente cedida por la M. Sc. Lourdes Madrigal Carmona, a quien expresamos
nuestro sincero agradecimiento.
Cada capítulo brota del compromiso incesante de investigadores, productores y de manera muy
especial, de una nueva generación de jóvenes que no solo estudian el campo, sino que ya labran su
futuro con sus propias manos.
El viaje comienza en el suelo mismo, donde la innovación se despoja de complejidades y se arraiga
en soluciones tangibles. Descubrimos cómo el digestato renace como una alternativa para aumenta
la producción del alimento animal, o cómo los hongos se alían con el agricultor para proteger
cultivos como la pitahaya. Son respuestas que a menudo brotan de lo local, como el compost que
nace de las cáscaras de cacao o los bioestimulantes que potencian al maíz y el frijol sin ataduras a
insumos costosos. Y desde este fundamento práctico, la mirada se amplía hacia horizontes donde
tecnologías disruptivas, como la agrovoltaica, demuestran que la alta productividad y la
sostenibilidad no solo pueden, sino que deben, coexistir.
Pero ningún sistema alimentario es resiliente si no cuida de sus bosques, esos guardianes
silenciosos que son cimiento de la soberanía. Por ello, el diálogo naturalmente fluye hacia
el manejo forestal sostenible, donde se revela el poder del mangle para sanar costas heridas o la
paciencia del pino caribeño para construir, a lo largo de cuatro décadas, madera de calidad. Esta
sección nos recuerda, incluso con una alerta urgente sobre el arbolado en nuestros espacios
universitarios, que la conservación es una tarea que empieza en el territorio que habitamos y que
debemos integrar en todas nuestras esferas.
Esta conexión intrínseca entre la salud del ecosistema y la producción se hace aún más evidente al
abordar la ganadería y la producción animal. Aquí se desmitifica la idea de que la sostenibilidad es
un lujo, trazando un camino viable desde el análisis meticuloso de la sanidad en lechones hasta
modelos de economía circular para la carne bovina. Propuestas como la
transición agroecológica en ovinos y caprinos, o el diseño de mataderos con gestión ambiental
consciente, prueban que es posible producir proteína animal con la reducción drástica del impacto
ecológico y así fortalecer el tejido social.
Sin embargo, ninguna transformación técnica perdurará sin un cambio cultural profundo. El libro
reconoce esto al dar centralidad a la educación y al papel de la mujer en esta transición. Se visibiliza
a las criadoras de cabras que fusionan tradición e innovación y se sistematizan experiencias donde
el conocimiento local de las mujeres se valida con rigor científico. Se explora cómo
la digitalización de fincas y la inclusión formal de la agroecología en las aulas redefinen no solo
las prácticas, sino los propios rostros y liderazgos del campo.
Finalmente, todo este recorrido converge y cobra su máxima energía en el corazón mismo de la
obra: la ciencia, la innovación y juventud. Aquí, los estudiantes toman la palabra con una audacia
que inspira, para materializar la esperanza en investigaciones que van desde bioestimulantes para
soya hasta estrategias contra el desperdicio alimentario. Proyectos como un
ingenioso pregerminador para manglares o el uso de micorrizas en la caoba son la prueba más
elocuente: las soluciones más prometedoras surgen cuando el rigor científico se alía con la
creatividad sin límites de una nueva generación comprometida.
Este volumen es, en esencia, una invitación a participar en este diálogo continuo, a aplicar sus
enseñanzas y a construir, paso a paso, un futuro alimentario que sea verdaderamente nuestro,
resiliente y en armonía con la tierra.
Dra. Kolima Peña Calzada